viernes, 6 de marzo de 2009

¿El tren que nos UnE? - El ferrocarril en la UE

Este blog ha nacido con la intención de poner de relieve las diferencias económicas, políticas, sociales y de cualquier otro índole que conviven entre los distintos países que conforman la Unión Europea o aquellos que denominamos candidatos.

Es innegable que en Europa existen muy diversas culturas, religiones, costumbres o idiomas, por ejemplo. Tampoco podemos decir que Portugal y Finlandia sean vecinos, aunque se trabaje "duramente" para que las relaciones entre estos y los demás países de la UE aúnen posturas en materia de comercio, derechos sociales, educación, etc. Oímos hablar constantemente sobre una Europa sin barreras pero estas barreras no son más que un espejismo, ya que no todos los extranjeros (los de fuera de la UE) son igual de bienvenidos en unos países que en otros.


Una de las tareas pendientes para poder hablar de una Europa unida no es otra que hacer posible una conexión física real entre todos los países que la componen, poder hablar de un medio de transporte seguro, rápido y económico para el bolsillo de los ciudadanos. En lo que al transporte aéreo se refiere, la libre competencia y la rápida expansión y desarrollo de determinadas compañías y aeropuertos secundarios ha permitido que volar hasta Londres, Dublín, Berlín o muchas otras capitales europeas sea una realidad por menos de 1€ (véanse ofertas puntuales de Ryanair).


Solucionado el tema aéreo habrá que centrarse en el transporte de viajeros por carretera, el autobús y el ferrocarril. Sin duda, el que mejor perspectiva tiene es el ferrocarril ya que el autobús por muy modernos y confortables que sean los nuevos vehículos que salen al mercado no deja de ser un transporte que depende en gran medida de otros factores que ya están bastantes desarrollados, como las carreteras o la velocidad que puedan alcanzar. El ferrocarril, sin embargo, se encuentra en un momento de expansión, las rutas de alta velocidad aumentan y van llegando a más países de Europa, aunque es occidente el que está a la cabeza en este asunto y en países como España, Francia, Alemania o Reino Unido la alta velocidad (alrededor de 300km/h) ya es una realidad. Las diferencias entre el ferrocarril del oeste y este de Europa no se basan simplemente en su infraestructura, convoyes y velocidad, ya sea por la titularidad pública que poseen sobre el ferrocarril los países del Este o por prestar un servicio considerado de calidad más baja, la diferencia del precio del billete entre unos y otros países puede suponer más del doble para un trayecto de igual distancia o tiempo. Además, diversos beneficios sociales, que realmente es lo que importa al ciudadano, como descuentos de hasta el 50% para jóvenes y mayores o la existencia de gran cantidad de rutas durante el día y la noche hacen que hoy por hoy el ferrocarril sea el transporte ideal en la media y larga distancia del Este europeo. Polonia es un ejemplo de un ferrocarril cada día más moderno, con gran cantidad de rutas y frecuencias y que ofrece billetes a unos precios adaptados a la realidad del país pero sólo hay que visitar algunas webs de otros países de la zona para darse cuenta que no es el único ejemplo.


¿De que sirve un tren París-Marsella en 3 horas por más de 50 euros si la misma ruta en avión te puede costar menos de 30 euros y ahorras dos horas? ¿Quien se puede permitir un AVE Madrid-Barcelona cuando compañías aéreas como Iberia, Spanair o Vueling están en lucha por ofrecer el mejor precio? ¿Debería el ferrocarril sufrir una mayor privatización en occidente o deberían los Gobiernos intervenir para que los precios de los billetes sean más competitivos?


*Video promocional del Grupo PKP (Empresa de ferrocarriles de Polonia) donde analiza la situación del ferrocarril en la Unión Europea.

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